La Astrología en la Empresa

 

astrologo

 

LA ASTROLOGÍA : ¿SERVIRÁ POR FIN PARA ALGO?

Un acercamiento desde la PNL

 

Queridos amigos, esta es la noticia:

“El signo del Zodiaco, un requisito más para

encontrar trabajo”

  • Los sindicatos aseguran que no se trata de discriminación


Actualizado
martes 03/02/2009 19:29

Viena.- “Buscamos personas a partir de los 20 años de edad para un trabajo de ventas con los siguientes signos astrológicos: capricornio, tauro, acuario, aries o leo“. Así rezaba un anuncio del periódico regional de Salzburgo ‘Salzburger Nachrichten’, ciudad donde una empresa austriaca busca que sus empleados cuenten con el favor astral para desempeñar su trabajo.

La firma, que forma parte del negocio de los seguros, ha decidido elegir a su personal según su signo astrológico porque la estadística confirma que los mejores empleados coinciden con ese perfil astral, según explicó un portavoz de la empresa a la emisora pública ORF.

“Hemos analizado nuestros empleados en todo el país y los mejores casi siempre eran de unos de esos cinco signos. Entonces nos dijimos: limitemos la búsqueda”, señaló el representante de la empresa, cuyo nombre no ha sido revelado.

 

Los sindicatos austríacos aseguran que no se trata de ningún acto de discriminación porque en el grupo de los cinco signos los posibles candidatos pueden ser jóvenes, mayores, hombres y mujeres, entre otras características.

“Es una limitación pero no una discriminación”, explicó Angela Riegler, experta en derecho laboral de la Cámara de los Trabajadores de Salzburgo.”

 

Comentarios

 

Aparte de una mera curiosidad estadística, nunca he permitido que los determinismos más o menos globalizados en tendencias arquetípicas de distinta índole, influyeran en mi vida, en mis decisiones y en mi temperamento, es decir, no admito nada que pueda obstruir o condicionar conscientemente mi libre albedrío. Tampoco creo en la casualidad ni en que si hacemos algo, lo creamos o no, es porque los astros nos empujan a ello. No puedo imaginarme a varios millares de personas hombres y/o mujeres, de cualquier edad o cultura, haciendo lo mismo en cualquier parte del planeta Tierra simplemente porque nacieron tal día a tal hora, siempre que no sigan el horóscopo chino, claro, porque entonces esos cálculos ya no sirven, vaya por Dios. ¿Y qué harán los que no conozcan los horóscopos para nada?

 

Por consejo de un buen amigo y ante circunstancias de mi vida que para otros parecían sobrecogedoras y para mí desafiantes, solicité levantar mi carta astral a un conocido y serio astrólogo cuyos servicios solían utilizar varios médicos para saber cuándo era el mejor momento de dar tal o cual tratamiento a sus pacientes, entre otras decisiones. Curiosa desde la cuna, aboné la cantidad estipulada y me dijo ciertas cosas que elegí creerme y otras que elegí no creerme. En sus signos cabalísticos me demostró que yo “era” Acuario, cuando toda mi vida me había identificado como Capricornio. Pero ahora resultaba que yo “era” Acuario por un cuarto de hora –menos da una piedra…– a la vista de lo cual yo le pregunté:

 

– entonces, por favor, dígame, ¿cómo tengo que ser yo ahora? ¿qué cosas van a cambiar en mí porque ahora resulta que soy Acuario y siempre había sido Capricornio?

 

– ¿qué he de hacer diferente?…

 

El buen señor no supo qué contestarme. Sonrió sin saber qué decirme, sólo me explicó lo que él veía en sus cálculos y que, en cierto modo, revestían cierta lógica a la vista de los acontecimientos que estaban ocurriendo en aquel momento. Poco después, una amiga mía me hizo llegar una información donde aparecía el “cusp” Capricornio-Acuario, es decir, los signos dobles que se dan en nacidos justo en el momento de transición de un signo a otro y que suelen presentar características de ambos. Me sentí bastante identificada y después todo ello pasó al olvido.

 

“Yo soy quien yo quiera ser en cada momento.”

 

Siempre he tenido presente esta frase, que nadie me enseñó, pero que nace en mí y la expongo igualmente en mi libro “Retorno al Paraíso. El Despertar” donde trato de explicar la responsabilidad que tenemos cada cual sobre nuestros pensamientos, palabras y acciones. Los astrologistas dirán que esa forma de pensar es propia del “cusp” Capricornio-Acuario. Pues no, no es así, lo siento. He conocido personas de todo tipo astrológico, de todo tipo de “cusp” (cúspide) y de todo tipo de ascendente y no he encontrado coincidencias en la forma de pensar. Ni de actuar. O puede que sí para algunas cosas pero no para otras. Y si he hallado a un mínimo de personas de pensamiento similar al mío, no coincidía el signo astrológico en lo más mínimo. Entonces los “entendidos” me dicen que es que yo soy un espíritu muy viejo o que estoy iluminada o que soy una Maestra o que esas otras personas también son Maestros pero no lo saben (¡pobres!), o que tienen una gran conexión cósmica… y así he escuchado lo más inverosímil que se puedan imaginar mis lectores, por lo que prefiero no entrar en detalles que se pierden en la inmensa telaraña de lo no empírico y erróneamente llamado “espiritual”.

 

El resumen de este comentario es el siguiente: esos signos astrológicos, excepciones aparte, que haberlas, haylas y las conozco personalmente, exhiben una serie de rasgos característicos que llamaremos recursos y que esa empresa anunciadora, harta ya de buscar a través de curriculums, diplomas, certificaciones y demás parafernalia, trata de conseguir para su plantilla. Me parece un sistema tan bueno como cualquier otro.

 

Por cierto, conozco una vendedora buenísima y de mucho éxito: es Cáncer, mira por donde, así que se ve que los Cáncer en Austria no son lo mismo que aquí, o no son vendedores, o no han trabajado en la susodicha empresa, vaya, vaya…

 

Modelado de Excelencia.

 

Entonces, en vez de pensar “yo no soy de esos signos y a mi no me van a contratar”, ¿por qué no hacer un estudio estadístico de las características positivas de esos signos y adquirirlas mediante un proceso de Modelado de Excelencia? Nada más fácil con PNL… siempre que se haya eliminado el ego con anterioridad, claro está. De lo contrario, en efecto, no será tan fácil adoptar esos nuevos patrones de comportamiento, que den a la persona resultados de éxito: comportamientos y actitudes verbales y no verbales, que en algunos son más o menos innatas o desarrolladas en sus procesos de crecimiento, bien por copia o por necesidad, y que pueden ser perfectamente modelados, es decir, copiados y adquiridos por otros. Y una buena revisión/cambio de Metaprogramas sería lo idóneo y ayudaría mucho en ese proceso.

 

Es muy simple: nuestro cerebro y nuestra mente no nos conocen y les da igual obedecer unas instrucciones que otras. A quien no le da igual es al ego, que es lo que yo creo que soy o los demás me han dicho que soy o tengo que ser y yo he elegido creérmelo. “Yo soy así y no puedo cambiar”, “a mi me han educado así y eso no se puede cambiar”, “cambiar es muy difícil y cuando uno tiene una personalidad es para toda la vida…” y así se escudan los egos manifestándose tras su protectora pantalla de falacias, excusas y pretextos para no cambiar, quedarse como están, limitarse, no aprender y perder oportunidades de cambio, ergo, de crecimiento y evolución. En este caso y en muchos otros también, oportunidades de trabajo.

 

Recursos.

 

Los aficionados a la astrología –o si no lo son, a partir de este anuncio puede que lo sean- no tienen más que estudiar las características que está buscando esa empresa austríaca y que se dan en esos signos indicados, a saber –táchese lo que no proceda, añádase lo que falte y estúdiese antes de apabullarse o protestar- :

 

– Imaginación

– Iniciativa

– Tenacidad, perseverancia

– Elevada autoestima, confianza en sí mismo

– Afán de superación, ambición

– Fuerza interior, integridad

– Decisión, determinación

– Destacar del entorno

– Inteligencia y control emocional

– Entusiasmo, motivación

– Valoran ser diferentes

– Poder personal

– Valor y coraje

– Ser los primeros en aportar soluciones

– No rendirse (nunca se deprimen ni se angustian)

– Atrevimiento

– Individualidad

– Adaptación al cambio y a los imprevistos

– Gran capacidad de trabajo

– Creatividad, innovación

– Don de gentes y poder de persuasión…

¿Te identificas en todo o en parte? Si tú fueras un empresario, ¿contratarías a personas así… o temerías que te superasen y te arrancasen del sillón? Y conociéndote a ti mismo tal como crees que eres, ¿tú te contratarías a ti? ¿Qué tal te vendes a ti mismo?

 

Esta lista no es más que un compendio de aptitudes que todos los seres humanos tenemos al nacer, unas más evidentes que otras, pero que son innatas, terrícolas, conocidas, es decir, copiables y aprendibles, y por lo tanto buscadas por esa empresa y por una mayoría de otras, aunque en España todavía no sea así, desgraciadamente, ya que a las personas que manifiestan estos patrones de comportamiento, la envidia y la mediocridad reinante las etiqueta como “prepotentes” o “vanidosos” o “qué se ha creído éste o ésta”, y de ahí el penoso mobbing de los no inteligentes que se ven atacados por diferenciación, en vez de elegir copiar y aprender para desarrollar en sí mismos esas características humanas que hablan de nuestras infinitas posibilidades mentales y de nuestra grandeza intrínseca de espíritu perfecto.

 

Pero, como ya advirtió Jesús, “muchos son los llamados y pocos los elegidos”. De momento los elegidos ya aparecen en los periódicos. Los llamados son todos, todo el mundo, todas y cada una de las personas que decidan de una vez por todas alejar el horizonte de sus limitaciones adquiridas y sustituir éstas por recursos, nuevos comportamientos y actitudes más útiles para sí mismas y, por ende, para la sociedad que entre todos estamos creando.

 

Sin embargo, una gran mayoría, la masa crítica, está ahí quietecita, quejándose de su mala suerte y en el paro. Pues apuesto a que en el paro hay muchos Capricornio, Acuario, Tauro, Aries o Leo, ya que de todo hay en la viña del Señor. Ahora tienen la oportunidad de irse a Austria de vendedores… pero qué pena, que no sé el alemán, y es muy difícil, y seguro que no me van a coger, y con el frío que hace allí, así que a ver si el gobierno me resuelve la papeleta, que para eso está. ¿Qué el INEM está en quiebra…? Pues bueno, eso no es problema mío.

 

Que los astros te sean propicios. Y si no, por si todas las galaxias deciden ponerse en tu contra uno de estos días, más vale que tengas un “plan B”: qué estás decidiendo hacer con tu vida en todos y cada uno de los aspectos.

 

Te aseguro que a todos los planetas del Universo –incluyendo los Universos paralelos– les va a dar igual lo que tú hagas o dejes de hacer.

 

Inma Capó

IINLP  desde 1992.

 

 

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