¿CUÁL ES EL PROBLEMA MÁS CARO DEL MUNDO?

 

ignorancia

 

Dios perdona. La ignorancia no.

“Si piensas que la formación es cara, prueba con la ignorancia.”

La ignorancia es el primero de los ocho velos que impiden el desarrollo del alma.

Tras casi tres décadas impartiebdo cursos de crecimiento personal en distintos países, haber llegado a un increíble cúmulo de experiencias a lo largo de mis muchos años terrícolas, viajado por más de medio mundo, escrito libros, plantado un árbol y tenido hijos, todavía me sigo sorprendiendo –y cada día más- del declive de nuestra sociedad y del proceso involutivo acelerado en el que la mayoría de la gente vive, todavía hoy, adormecida, acostumbrada o, simplemente, resignada, envuelta en la peor de las lacras sociales: el conformismo y la mediocridad.

Y ello no es más que el resultado de una serie de patrones y esquemas de pensamiento y conducta, inoculados inconscientemente en las mentes de los individuos y que, al ser repetitivos y masivos, se han etiquetado como “lo normal”.  Es el proceso de “educatración” generalizada.

Que seres divinos, con una mente y conciencia sin límites –puesto que es intangible-, un maravilloso cerebro a su disposición, representantes de la Vida y del Universo, creados de polvo de estrellas y con todo un planeta a descubrir, se limiten a sobrevivir como animales humanos, es algo que siempre me ha llenado de tristeza, congoja y, cómo no, rabia. La rabia del líder, la rabia como sinónimo de rebeldía y de “qué puedo hacer yo para cambiar esto”.

Citaré algunos ejemplos concretos:

–    “Tengo un grave problema con mi pareja y NO SÉ cómo comunicarme…”
–    “Mis hijos no me hacen ni caso, estoy desesperada, NO SÉ ya qué decirles…”
–    “Mi madre nos hace chantaje emocional a todos y NO SÉ cómo hacerle frente…”
–    “Me he quedado sin trabajo y ahora NO SÉ qué puedo hacer…”
–   “Me gustaría poder ayudar a mi hermana a que fuese más feliz, pero NO SÉ cómo…”
–  “Mi jefe no me respeta, estoy harto de mi trabajo, pero NO SÉ cómo enfrentarme…”
–   “Me gustaría tener más dinero, ser más feliz, pero la verdad, NO SÉ cómo cambiar…”

¿Cuál es el patrón que se repite constantemente en nuestra sociedad? ¿Son los problemas? ¿Son las circunstancias? ¿Son los demás? ¡NO! El problema está en NO SABER. 


¡”NO SÉ” ES LA FRASE QUE MÁS SE REPITE A LO LARGO DE LA VIDA!

¡EL MAYOR PROBLEMA DEL MUNDO ES LA IGNORANCIA!

Dios perdona. La ignorancia no.

Ignorar nuestro verdadero origen, quiénes somos en realidad, ha hecho de nosotros víctimas del sistema, de los políticos, del entorno, de asumir falsas identidades… y el precio es la pérdida de nuestro poder, autoestima y autorespeto.

No saber cómo funciona nuestra mente y nuestro cerebro, cómo manejar nuestra energía, cómo controlar nuestro pensamiento y nuestras emociones ni cómo sacarnos el mejor partido a nosotros mismos, nos convierte en autómatas, zombies inconscientes, víctimas en suma de nuestra educastración o programación recibida.

No cuestionarnos ni poner al día nuestro sistema de creencias y escala de valores, nos hace quedarnos anclados en un pasado caducado y obsoleto, impidiéndonos crecer y evolucionar al ritmo de los tiempos y épocas actuales.

La somatización de todo lo anterior se manifiesta en malestar, depresión, falta de autoestima, enfermedad, infelicidad, malos tratos, malos ejemplos, repetición de los mismos errores, etc.

Sin embargo, la gente invierte muchísimo dinero en cosas externas y ajenas a sí misma. Haz un cálculo rápido: toma un papel y anota en una columna cuánto has gastado en renovar tu coche, casa/chalet, mobiliario, electrodomésticos, ropa, accesorios, compras innecesarias, regalos, joyas, viajes,  TV, etc.

¿Cuántas de las cosas que TIENES llevarías contigo si tuvieras que huir corriendo? NINGUNA.
¿Las puedes perder? ¿Te las pueden robar o quitar? SI. CUALQUIERA. EN CUALQUIER MOMENTO.

Ahora anota en otra columna cuánto has invertido en ti mismo: formación, cursos, talleres, retiros de aprendizaje, conferencias, actualización de tu “disco duro interno” o programación para vivir, poner al día tus creencias, valores, criterios de elección, objetivos, toma de decisiones, conocimientos, información actualizada, recursos, autoestima, poder, valor, potencial, sabiduría…

¿Cuántas de las cosas que ERES y SABES llevarías contigo si tuvieras que huir corriendo? TODAS.
¿Las puedes perder? ¿Te las pueden robar o quitar? NO. NADIE. NUNCA.

Apuesto a que en la primera columna aparecen muchos más dígitos que en la segunda. (Puedes incluir gastos de médicos, psiquiatras, etc.)

La ignorancia es pues lo más CARO que existe en el mundo, la peor de las lacras humanas, porque se paga con la salud, con la felicidad, con la falta de dinero y prosperidad, con el conformismo y mediocridad, con el mal ejemplo que damos a los que nos siguen, con la vida en suma.  “El que no sabe es como el que no ve”…

“La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos” – – Karl Popper

El grave problema del ser humano es que al contenido de su disco duro interno, su memoria, su programación, le llama “YO”. Ese es nuestro ego. No es nuestro Ser. Y el ego suele ser nuestro peor enemigo. Sobre todo porque no lo conocemos. Sólo estamos acostumbrados a que hable por nosotros. Es como dejar que, a través nuestro, hable un disco rayado que alguien formateó y puso ahí y que, por desconocimiento, le llamamos “YO”, porque estamos acostumbrados a oirle siempre y haberle delegado la “voz cantante”. ¿Y qué ocurriría si un día le hiciéramos callar y decidiéramos hablar por nosotros mismos,  desde nuestro Ser auténtico?

Etiquetamos y asumimos nuestra identidad con nuestra programación, con la historia que nos contamos hasta la saciedad sobre nosotros mismos, sobre el lugar de nacimiento, sobre el entorno, sobre qué es la vida, sobre lo que importa y lo que no importa… sin darnos cuenta de que sólo estamos repitiendo información ajena, heredada, y que pocas por no decir ninguna vez, pensamos por nosotros mismos, desde la pureza, inocencia y libertad interior con la que todos nacimos.

“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer ni escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender.”– Alvin Toffler

Es por ello que en mis distintos programas ayudo a que mis alumnos desaprendan y reciclen su programación, para CONOCER más sobre sí mismos, sus capacidades, su auténtica identidad, su desarrollo y evolución espiritual y, en suma, recuperen su grandeza de Ser Humano único e irrepetible. Es decir, todo aquello que no se enseña en ninguna escuela ni universidad, y lamentablemente, en casi ningún hogar, haciendo hueco aquí a las valiosas excepciones que, por educación ejemplar y/o espíritu evolucionado, han ayudado a que esas personas de éxito, esos grandes líderes a los que todos admiramos, nos demuestren con su ejemplo la auténtica magia consciente de Ser Uno Mismo.

Inma Capó