Congruencia: el poder personal

“Sé tú mismo el cambio que quieras ver en el mundo”.

Mahatma Gandhi

 

buda

La congruencia es esa sensación de coherencia, de veracidad, de sinceridad, que nos proporciona nuestra fuerza interior, cuando todas nuestras partes internas están alineadas hacia un mismo objetivo, hacia un mismo fin, es decir, todos nuestros “yoes” están de acuerdo –al menos por una vez–, en colaborar y trabajar en equipo a nuestro favor, cosa que no siempre es fácil de conseguir, ya que todos estamos compuestos de múltiples partes, yoes o facetas de nuestro ser, que no siempre desean lo mismo. Es como ser el director de nuestra propia orquesta: no se trata de conseguir que todos los músicos toquen el mismo instrumento, sino que todos se pongan de acuerdo en la melodía a interpretar.

Leer más.

El resultado de la congruencia es el poder personal, el carisma, la energía, la fuerza, y es la base sobre la que se apoya el liderazgo. “Walk what you talk”, es decir, haz lo que predicas, enseña con el ejemplo. Que tus actos sean el reflejo de tus palabras. Que tu vida hable de ti por sí sola. Y ello requiere de un gran trabajo personal, de un férreo autocontrol donde no nos damos más permisos que aquellos que ayuden a configurar nuestra vida como una perfecta obra de arte.

Lo contrario es lo que muy a menudo observamos a nuestro alrededor. “Lo que eres habla tan alto que no escucho lo que dices.” La incongruencia es el dominio del ego, las justificaciones, del autosabotaje, del autoengaño.

Siempre he creído que habría que hacer un test de congruencia personal, sobre todo a los profesionales que ostentan un título que les permite influir en los demás, sin haber comprobado previamente que, en efecto, esa persona ES lo que dice su título… pero una cosa es lo que han estudiado y otra muy distinta como viven, cuales son sus creencias, sus valores, su misión. Veamos varios ejemplos:

Estuve en una sesión de radio con una psicóloga que estaba tan nerviosa que hasta se mordía las uñas (además de fumar como un carretero) tan sólo por el simple hecho de tener que hablar cinco minutos por la radio. En otra ocasión, otro psicólogo, éste en un programa de televisión, sudaba tanto que tuvo que cambiarse la camisa en un descanso del programa. Y que decir de una amiga mía que fue a visitar a un sexólogo, quien al escuchar el inicio de los problemas que la aquejaban, se puso colorado como un tomate y empezó a aflojarse el cuello de la camisa, señal inequívoca de nerviosismo y de no tener resueltos sus propios problemas. Pues si este es el resultado del estudio de la psique…. ¡si que estamos apañados!

En una oportunidad, una alumna mía me pidió colaborar conmigo en el desarrollo de mis cursos. Tenía experiencia y quería participar aportando lo que ella sabía. Lo primero que le dije, igual que a otras muchas personas que me han ofrecido colaboración, fue que para trabajar conmigo tenía que dejar de fumar y de beber. El diálogo fue así mas o menos:

Ella: -¡mi vida privada no tiene nada que ver con mi vida profesional!

Yo: -me parece muy bien si lo que quieres es ser una instructora o entrenadora, pero ese  no es mi estilo; yo quiero a mi lado sólo a maestros, es decir, personas que viven lo que predican.

Ella: yo tengo derecho a hacer lo que quiera después de mi trabajo.

Yo: -por supuesto, si es que te lo tomas como un trabajo, pero no lo tienes si te lo tomas como una misión. Yo no me arriesgo a que un alumno mío te vea por la noche en un bar, fumando y bebiendo, por ejemplo, cuando por la tarde le hemos estado ayudando a dejar de fumar o eliminar cualquier otra adicción. La persona que colabore conmigo ha de estar libre de cualquier adicción o dependencia y tener resueltos sus problemas personales o, al menos, haberlos superado sin dejar ninguna huella. Para mostrar un camino hay que haberlo recorrido primero …

Como diría Gustav Mahler, “No hay más que una educación, y es el ejemplo”.

¿Qué impresión te causa un médico al que vas para que te ayude a adelgazar y ves que él pesa 100 kilos? ¿Qué opinas de un comunicador que pronuncia “preveer” y además mantiene su teléfono móvil encendido mientras da su charla? ¿Qué sensación te produce la de un entrenador que da sus cursos de “crecimiento personal” … fumando? ¿Cómo puede ayudarte a cambiar una persona que no ha cambiado primero porque no cree que las personas puedan cambiar? Si buscas ayuda a un terapeuta, lo primero que tienes que comprobar es su congruencia personal, si representa lo que esperas conseguir de su ayuda, o si por el contrario va a producir el “efecto transferencia” hablándote de sus creencias y valores personales, en lugar de ocuparse de los tuyos.

Una vez le pregunte a un experto amigo mío qué era lo primero que había que buscar en un profesor, a la hora de elegir un curso. Me respondió muy simplemente: “cada persona te enseñará lo que en el fondo es, independientemente de lo que sepa. Si vas a un curso con Richard Bandler, date cuenta de cómo habla, como se comporta, cómo vive, qué hace, porque eso es lo que te va a enseñar. No hay más que verle a él y lo que hace. Luego están los entrenadores: esos sólo te enseñarán lo que saben, lo que han aprendido, bien en cursos o en libros, y te hablarán de las técnicas y quizá las dominen a la perfección, pero tienes que escarbar detrás de esa apariencia, preguntarte, informarte y ver cómo actúa en realidad, cómo vive, que ejemplos pone, si son propios o ajenos… y en fin, tu sensación de congruencia te dirá si éstas delante de un instructor o de un maestro. Un entrenador enseña lo que sabe. Un maestro transmite lo que es. Por eso instructores hay muchos, pero maestros hay pocos, porque para ello hay que ser muy congruente. Deja que tu inconsciente elija por ti.”

La incongruencia es también como una bomba de relojería. Conozco muchos casos de problemas y enfermedades que los médicos no atina a diagnosticar y que son originados por la incongruencia, por una continua lucha interior, una parte luchando contra otra, cuyo resultado se llama autodestrucción y aunque sea a medio o largo plazo, acabará por aparecer. Es como la profecía que se autocumple.

Tengo un caso muy reciente: el de un buen amigo mío que se ha pasado toda la vida predicando y manteniendo unas cosas (sus valores, sus creencias, sus verdades…) para después, en un momento de flaqueza, venderse por un plato de lentejas, vale decir, decidir hacer todo lo contrario. Lo peor no fue dejarnos a todos boquiabiertos. Lo peor fue que al cabo de dos años le sobrevino una embolia cerebral: una parte suya no quería “ver” qué es lo que había hecho con su vida la “otra parte”.

En DPNL hay varios ejercicios para detectar tu señal de congruencia e incongruencia, tu “luz verde” y tu “luz roja”. Nuestro inconsciente siempre nos avisa de lo que es mejor para nosotros, pero lo hace a su manera; en nosotros está aprender a descifrar sus mensajes y llegar a una alianza interna para que nuestra vida sea un continuo fluir hacia un estado de excelencia consciente.

“Cuando se reúne alrededor de la hoguera, conversa con sus compañeros y compañeras. Sabe que sus palabras quedan guardadas en la memoria del Universo, como un atestado de lo que piensa.

Y el guerrero reflexiona: “¿Por qué hablaré tanto, si muchas veces no soy capaz de hacer todo lo que digo?”

Y el corazón responde: “Cuando tú defiendes públicamente tus ideas, debes esforzarte por vivir de acuerdo con ellas”

Y porque piensa que él es lo que habla, el guerrero acaba transformándose en lo que dice.”

Paulo Coelho – “Manual del Guerrero de laLuz

 La persona tiene comportamientos, pero no es sus comportamientos. Así pues, si quieres manifestar lo que realmente eres o quieres llegar a ser, debes cuidar con todo esmero y atención que tus comportamientos –cómo vives, lo que haces y cómo lo haces, lo que dices y cómo lo dices–, reflejen ese ser congruente, divino, perfecto y único que llevas en tu interior.

 © Inma Capó

 

1.975 visitas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies